Vaca Muerta, peajes y el nuevo mapa del transporte
El kirchnerismo pampeano encontró en el crecimiento de Vaca Muerta un nuevo argumento para impulsar el cobro de peajes a los camiones que atraviesan la provincia. La justificación es el desgaste que el tránsito pesado genera sobre las rutas y el costo que ese deterioro representa para la provincia. Una nueva propuesta para transportar la arena hacia Vaca Muerta puede cambiar ese escenario y obligar a replantear una discusión que, hasta ahora, parecía tener un único camino.
Por Aires de Libertad

Una alternativa que puede cambiar todo
La propia logística de Vaca Muerta está buscando alternativas para que la arena deje de viajar miles de kilómetros exclusivamente en camión. La propuesta, difundida recientemente por ArgenPorts, plantea trasladar la arena proveniente de Entre Ríos mediante una combinación de barcazas, buques y ferrocarril.
La carga podría viajar por la vía navegable del Paraná hasta puertos como Bahía Blanca o San Antonio Este y, desde allí, continuar hacia la cuenca neuquina.
La idea incluso contempla aprovechar el viaje de regreso. Los mismos barcos que lleven arena hacia Vaca Muerta podrían volver con urea producida en Bahía Blanca para abastecer a las zonas agrícolas del centro del país. De esta manera, se busca reducir costos y evitar que los barcos regresen vacíos.
El costo del transporte
¿Por qué se está buscando este cambio? Porque transportar la arena por camión durante más de 1.200 kilómetros es extremadamente costoso. La arena puede costar alrededor de 22 dólares por tonelada en las canteras de Entre Ríos, pero ese valor puede ascender hasta aproximadamente 185 dólares una vez que llega a Añelo. Según el planteo difundido, la logística puede representar cerca del 80% del valor final.
Por eso, la industria tiene un incentivo evidente para encontrar una alternativa. El transporte fluvial y marítimo permitiría reducir fuertemente el costo por tonelada y, al mismo tiempo, disminuir la cantidad de camiones necesarios para abastecer a Vaca Muerta.
Y acá aparece el problema para la política impulsada en La Pampa.
El peaje no soluciona el problema de las rutas
El deterioro de las rutas pampeanas es un problema real y requiere una respuesta concreta. El tránsito pesado genera un desgaste importante y el Estado debe garantizar que las rutas nacionales y provinciales se encuentren en condiciones adecuadas para sostener la actividad productiva. Pero cobrarle al camión no significa solucionar ese deterioro.
El peaje puede generar una recaudación destinada al mantenimiento vial, pero no garantiza por sí mismo que ese dinero se traduzca en mejores rutas. Tampoco modifica la forma en que se organiza el transporte de cargas.
Una discusión que va más allá
La aparición de nuevas alternativas para transportar la arena hacia Vaca Muerta demuestra que el problema necesita una solución de fondo. La discusión ya no pasa solamente por quién paga el mantenimiento de las rutas, sino por cómo organizar una logística más eficiente y reducir la presión sobre la infraestructura vial.
Esto también deja en evidencia una limitación del planteo pampeano. Se está actuando sobre la consecuencia y no sobre el problema estructural. Las rutas seguirán necesitando inversiones, mantenimiento y obras independientemente de cuánto se recaude por cada camión que las utiliza.
La provincia debería discutir una política de infraestructura de largo plazo, que contemple no solamente el mantenimiento de las rutas, sino también alternativas ferroviarias y una integración más eficiente con los grandes corredores productivos del país.
Hace falta una política de infraestructura
La discusión sobre los peajes no debería hacernos perder de vista lo fundamental. Las rutas pampeanas necesitan estar en condiciones, y eso exige inversión, planificación y un nuevo modelo de mantenimiento.
El crecimiento de Vaca Muerta puede modificar la cantidad y el recorrido de los camiones que atraviesan la provincia, pero eso no resuelve por sí solo el estado de nuestra infraestructura. Del mismo modo, cobrar un peaje tampoco garantiza que las rutas vayan a mejorar.
El problema no se resuelve simplemente haciendo pagar a cada camión que atraviesa la provincia. Si el objetivo es terminar con el deterioro de las rutas pampeanas, hace falta una verdadera política de infraestructura que nos integre a los grandes circuitos productivos del país, en lugar de encarecer y dificultar el tránsito de la producción.
